Causas de las humedades

Causas de las humedades 150 150 admin

Para eliminar las humedades es imprescindible conocer las causas que provocan estas humedades. Las más comunes son las siguientes:

Capilaridad y nivel freático:

Si un edificio está en contacto con agua procedente del terreno, es muy fácil que ésta suba por capilaridad a través de la estructura del edificio provocando humedades. Este agua subterránea puede estar a diferente altura, llamándose a esta cota el nivel freático. En él, la presión de agua es igual a la presión atmosférica. Desde el nivel freático del terreno es muy fácil el acceso del agua al cimiento del muro. Si el nivel freático está muy cerca del arranque de los cimientos o a su misma cota tiene muchas posibilidades de que el ascenso del agua por el muro sea rápido y fácil por capilaridad. En cambio si el nivel está debajo de la cota del arranque de los cimientos tendrá un poco más de problema para ascender que irá en relación directa a la distancia del nivel freático y al tipo de terreno sobre el que se asiente el edificio. En este caso el agua viajará por dos tipos de capilares distintos, los del terreno y los del edificio.

El nivel freático puede variar constantemente dependiendo de las épocas de lluvia o variaciones estacionales. Se pueden dar casos en los que no se ha detectado variación del nivel freático en mucho tiempo y de pronto aparecer manchas que indiquen este problema. Esto puede ser debido a la realización de obras en zonas cercana que han variado estratos del terreno y permiten el paso del agua.

Por lo tanto, cuanto más alto sea el nivel freático y más porosa sea la estructura del edificio, más posibilidades tiene de sufrir este tipo de humedades. La falta de una correcta impermeabilización del edificio también facilita la entrada de agua en los sótanos y plantas bajas.

Las humedades provocadas por el agua que asciende del terreno se llaman humedades por capilaridad. Muroterm ofrece una solución definitiva, sin obras y al mejor precio del mercado. Si quieres saber en qué consiste pincha aquí.

Frío en las paredes:

Si un edificio está mal aislado, las paredes interiores estarán frías en invierno. La diferencia de temperatura con el ambiente de la casa hace que el agua se condense en los muros, provocando humedades por condensación.

Este problema no se elimina con deshumidificadores porque no atacan el problema de raiz. Simplemente quitan humedad del ambiente eliminando temporalmente los efectos pero sin eliminar la causa que provoca estas condensaciones. Muroterm fabrica una cerámica líquida con microesferas huecas que aísla el muro térmicamente y evita esta diferencia de temperatura, haciendo que nunca vuelvan a producirse las condensaciones. Ya puedes comprarla online aquí.

Aguas exteriores:

La recogida de agua en las calles de las poblaciones en muchos casos está estudiada solo para evacuar la misma sin tener en cuenta por dónde pasa. Esto hace que nos encontremos con aceras y canalizaciones que lo que realmente hacen es que discurra el agua por el pie del edificio y en algunos casos por falta de cálculo, se queda estancada en nuestra fachada lo que provoca problemas de humedad en la base de nuestras casas.

Dentro de este apartado también se encuentra el agua de salpiqueo, por lluvia, debido a roturas y en definitiva todo aquel tipo de agua que discurre por causas naturales o no por la superficie de los edificios.

Aguas interiores:

Esta agua serán la mismas que antes señalamos y que una vez han corrido por la superficie recogemos para canalizarlas y sacarlas de la ciudad. En principio no tienen que tener ninguna incidencia si está todo bien calculado y ejecutado. El problema se produce cuando hay alguna rotura de la canalización. En este caso se denomina también humedad accidental.

La solución apropiada en éste caso es la reparación de la avería, y si fuese necesario se realizaría una desecación adecuada.

Efecto chimenea:

La tierra está constantemente transpirando, absorbiendo el agua del ambiente o de la lluvia y expulsando vapor de agua cuando hace calor.

Esta agua expulsada puede venir de cotas muy bajas y por medio de la capilaridad natural ascender hasta el nivel del suelo. Cuando el ser humano por medio de sus obras corta este proceso, el agua busca una salida. Esto ocurre por ejemplo cuando asfaltamos una zona que antes estaba al aire libre. Al cortar la transpiración natural el agua del interior busca una salida y la encuentra en los cimientos de los edificios colindantes que al ser material poroso el agua que antes se evaporaba en la calle ahora asciende por el muro del edificio haciendo el efecto chimenea. Hay bastantes casos demostrados en los que se ha notado el aumento de humedad en un edificio después de haber asfaltado la calle.